miércoles, 14 de diciembre de 2011

Gaviotas



Mientras voy pensando en ti,
esta arena mestiza se me adhiere en la planta del pie
y se me escurre entre los dedos,
haciendo de mis pies un mortero.

La orilla sola de playa trae recuerdos de un tiempo mejor
en que fuimos dos y no uno, como ahora.
Las olas chocan contra mis pies y desgastan tu imagen,
que poco a poco se despide jurando no regresar.
El canto de las gaviotas esculpe mi dolor,
y en el espacio vacío de mis horas tu recuerdo se desvanece.

Tus caricias abandonan mi cuerpo
cada vez que esta playa suspira una ola;
Tu olor es la esencia que no recuerdo,
ahora solo sal…
y el canto de estas gaviotas esculpe mi dolor.

Detrás de mí tan solo pisadas,
inservibles pedazos de alma
ahora que no estás aquí,
mientras el canto de estas gaviotas esculpe mi dolor.

lunes, 24 de octubre de 2011

Hoy



Machado dijo: “Hoy es siempre todavía”
Muchas veces pienso en todas las cosas
que creo darían más sentido a mi vida,
tareas  pendientes,
el amanecer de una costa,
el atardecer de una ciudad,
mi primera canción,
el viaje que tantas veces he repasado en mi cabeza…

Me paso largos tiempos pensando en todo ello,
sin procurar la chispa que lo inicie todo.
La vida me sorprende en mitad de la calle,
con planes en mi cabeza
y las manos vacías.

Resulta que a veces se me confunden los días,
por ser tan parecidos entre ellos,
como en una sopa de piernas y brazos,
los días acontecen tan difusos...
Un agujero negro se crea con el paso del tiempo,
y de pronto me encuentro a mismo perdido en él,
navegando en las horas vacías de mis días.
Hay tantas cosas que quiero y debo hacer!
y aún no he empezado…

Hoy es siempre todavía,
Hoy es el momento de empezar un cambio,
Sé que se ha dicho antes,
porque además no cuesta nada decirlo,
pero realmente quisiera que fuera realidad.
Quisiera que esta vez, solo por decirlo hoy, sea cierto.
A medida que escribo, el corazón de acelera y se ensancha,
para ponerme a soñar.

Saber que hoy es siempre todavía
exige de mí un gran compromiso,
al menos hoy, he replanteado un par de pensamientos en mi cabeza,
y como una ventosa espero apegarme a ellos.
Hoy es el día de abrazar,
Hoy es el día de besar,
Hoy es el día de dejar de navegar en medio del agujero negro,
Hoy es el día de empezar a hacer,
Hoy es el día de desactivar el piloto automático de mi vida
y tomar yo las riendas,
Hoy es el día de hacer esa llamada,
Hoy empiezo mi viaje,
Hoy escribo la primera estrofa de mi canción,
Hoy contemplo el atardecer de la ciudad.
Hoy,
porque ayer no lo hice,
porque mañana será muy tarde,
Hoy.

jueves, 20 de octubre de 2011

De minisetas y pantalones cortos



La televisión y la psicología barata
tienen gran influencia en el pensamiento de la gente,
como un tsunami arrasan las ideas absurdas a los incautos,
y se adhieren como ventosas en su diario vivir:
“tanto tienes tanto vales”, “tu carro refleja tu personalidad”,
y más en estos tiempos:“tu ropa refleja tu madurez laboral”…

Quien quiera dar por sentadas tan superficiales y absurdas ideas
bien puede hacerlo,
al fin y al cabo cada quien está en libertad de vivir su vida
de acuerdo a sus propios parámetros,
aunque al fin de cuentas no sean tan propios…

La gente habla de “Madurez”… quien diría que un asunto así
dependería de la ropa…?
La madurez debería ser medida en la forma como las personas enfrentamos las diferentes situaciones de la vida.
Mucho más “madurez” reflejan todas esas acciones
que una simple prenda de vestir.
Además, esta gente está más empecinada en ver la paja en el ojo ajeno que… ustedes ya saben el resto.

NO, no acepto que mi auto defina mi personalidad,
NO, no acepto  ser valorado como persona de acuerdo a mis bienes,
NO, no acepto ser guapo solo si soy delgado,
NO, no acepto ser feo solo porque soy gordo,
NO, no acepto que mi ropa defina mi “madurez”.

Todos esos prejuicios,
mejor dejarlos a las personas con tan evidente falta de personalidad,
acomplejada y poco original;
Que se rijan ellos con los parámetros de los demás,
yo seguiré siendo simplemente yo,
porque además es así que me siento más cómodo.

Miopes, cortos de vista, súbditos del Dios superfluo,
adoradores de lo absurdo, carroñeros de ideas televisadas,
que acaso no se han visto en un espejo?
Por qué no serán capaces de ver más allá? tan solo un poquito más allá.
Alguien ya lo dijo, y lo hizo mucho mejor que yo:
“Cuando al idiota le mostraron la luna,
solo pudo ver el dedo de quien se la señaló”

Las ideas publicitarias de la  sociedad,
siguen causando estragos en la mente de la personas,
y en la manera como estos piensan, actúan y entregan juicio.
No es cosa nueva que las personas no sean capaces de ver
más allá de la imagen,
y más que eso, que creen sus criterios en base a ella.
Aquella estúpida idea de “la imagen sobre la esencia” sigue siendo tragada
como píldora diaria en la sociedad.

Yo prefiero ponerme un pantalón corto que quitarme un anillo por ejemplo,
Vaya muestra de madurez y compromiso!!
Una pequeña dosis de congruencia aquí, no caería mal.
Congruencia, congruencia, congruencia,
Donde te escondes que tan difícil es encontrarte?

viernes, 30 de septiembre de 2011

Muerte



Han tocado a mi puerta hoy,
es la muerte,
no quiere nada conmigo pero me acaricia el rostro
con sus manos de hielo.
Lo respiro y me oprime el pecho,
me acelera el corazón,
deambula por los pasillos vacíos de mi cabeza.
Se entremezcla con mis sentimientos
y me despierta la nostalgia,
lleva fotos de mis seres queridos en su bolsillo,
me atormenta con ellas.
Mis manos tiemblan tanto como mi mente,
el miedo me posee, el tiempo se me acaba.
Se me acaba el tiempo a cada instante,
en cada pedazo de aire,
con cada palpito de un músculo,
y de pronto quiero abrazarte a ti que eres la razón de mi miedo,
a ti, que no te he dicho suficientes veces que te quiero,
a ti, que comprendes lo que un abrazo de luz es.

Pienso en las personas que han vivido la muerte,
la de sus amados,
que palabras podrían escribirse para describir el dolor, la angustia, la nostalgia?
Los ojos hechos agua y la cabeza baja no pueden ser descritos, solo imaginados.
Sé que un día yo tendré esos ojos,
y mi cabeza apuntará al suelo,
y que tu ya no estarás aquí, y yo te lloraré.
La tristeza invadirá mi ser y hará de mis días su nido,
la nostalgia carroñera se nutrirá a mis costas, y yo te lloraré.
Pero un día tendré que decirle que se largue,
porque ya no soporto su aliento en mi rostro
en las noches en que insiste dormir abrazado a mi pecho,
y se irá.
Se irá para cruelmente volver a recordarme tu ausencia
y estampármela en la frente
en los días hermosos en que desearé tu presencia,
entonces odiaré los días hermosos,
esperaré los días grises de lluvia en las tardes,
esos serán mis días hermosos,
aunque se dibuje tu silueta detrás de los vidrios mojados,
y los charcos en las calles.