Hola, qué bueno que viniste.
Yo ordenaré un chocolate, ya no tomo café.
Sé que te destroza los nervios estar aquí,
uno frente
al otro,
pero qué tal si te prometo que valdrá la pena?
pero qué tal si te prometo que valdrá la pena?
Y si despego mi mano de la mesa para alcanzar la tuya,
la quitarías
por miedo a que nos vieran los demás?
No pasa nada en serio, yo entiendo,
No pasa nada en serio, yo entiendo,
pero a qué
viniste entonces hoy sino fue porque ansiabas verme?
Hemos sido cómplices todo este tiempo,
porque las
miradas no engañan,
y en la
ternura de tus ojos verde miel
he visto las
palabras que tu boca no se atreve a decir.
Por qué te resulta tan difícil aceptar que como que yo,
deseas mi
cuerpo también?
Somos
animales después de todo.
Al menos yo,
Al menos yo,
desde los
rincones de mi cabeza te he tenido en mi cama,
compartiendo
la intimidad de nuestros cuerpos.
Y he sido
tan parte tuya como tu pierna o tu brazo.
Y quisiera besar tus labios,
no tiene que
ser ahora en esta cafetería,
pero
quisiera besarlos, otra vez.

