Están todos ahí, en la orilla de
aquella playa,
con sus cuerpos desmantelados.
Algunos con ropas sucias y viejas carcomidas por la sal
Algunos con ropas sucias y viejas carcomidas por la sal
y otros con ropas no tan viejas.
Todos a quienes encontré en el camino
y que de vez en cuando aún recuerdo.
Todos a quienes extraño irremediablemente
Todos a quienes extraño irremediablemente
y que seguiré extrañando por no
poder reencontrarlos.
Y también a los que extraño y que podría tener
a la mano, pero mejor no.
A quienes amé y luego ya no.
A los que estuvieron y luego se fueron.
Todos en quienes descansó mi beso alguna vez,
A los que estuvieron y luego se fueron.
Todos en quienes descansó mi beso alguna vez,
o muchas veces,
pero que luego ya no.
Están todos ahí,
buscando en los escombros de mi
memoria alguna pierna,
un brazo o un mechón de cabello.
Náufragos de
mi pasado.
Yo los observo de largo,
como piezas de un museo de historia.
Ya nada puedo hacer por ellos,
mas bien ellos hacen eco en mí.
Ya no soy protagonista, sólo
observador.

