viernes, 23 de junio de 2017

Preso



Encerrado en las tres paredes y rejas que ahora es mi habitación,
por la única ventana y a cincuenta metros de mí, diviso un ave,
pavoneándose en el aire con la libertad que yo nunca tendré,
aun saliendo de este forzado encierro.

Pero yo no quiero su libertad,
es muy pretencioso y además
yo lo que deseo es la libertad de un gusano,
de un gusano afuera de la cerca alambrada que rodea esta prisión.

Los interminables pasillos con celdas en ambos lados
y los huecos en el piso, se han convertido en mi jardín,
que recorro a diario,
acompañado de las miradas de mis compañeros de purgatorio.

Aunque sufrimos de sobrepoblación carcelaria,
estoy sólo en mi celda.
Por la naturaleza de mi crimen,
me han premiado con el aislamiento.

Y mientras diviso al ave
y mientras recorro esos pasillos,
pienso y me preparo,
porque al salir de aquí,
pienso liverar mi Infierno.


miércoles, 14 de junio de 2017

De nuevo Yo



Mis manos sin caricias,
mi boca sin besos,
mi pecho sin rostro,
mis ganas con ganas.


Mis dedos en carne viva es busca de una piel,
se derraman las ganas de un beso,
otro beso.

Tuve que hacer de su cuerpo un oasis donde descansara mi lengua,
y de su sexo una cueva para refugiar el mío.
En la suavidad de su piel pude aterrizar mis labios,
y en la blancura de su cuerpo me hice noche.

Anclado a su cuerpo en un abrazo las horas se hicieron cortas,
e hice mío su aroma,
que inhalé a placer,
a vista y paciencia de la noche.

Aquella cama se hizo refugio,
y sus valles se hicieron mis montañas,
y por un corto tiempo, cuando abundó el silencio,
fui de nuevo yo.