jueves, 30 de abril de 2015

De cuando se tienen 9 años




Cuando se tienen 9 años,
no se conoce mucho de la vida,
apenas si podemos lidiar con lo cotidiano,
como para tratar también de entenderlo.

La vida transcurre entre mejengas de barrio,
y paseos en bicicleta,
y la peor tragedia es no tener el tiempo
para hacer ambas.

 Cuando se tienen 9 años,
sabemos que el mundo gira,
lo que no sabemos es ¿por qué?
Porque además no nos interesa saberlo.

Nunca siquiera pudimos imaginar,
que la rutina nos encontraría mas adelante,
de 8 a 5 y de lunes a viernes,
veinte años después.

Cuando se tienen 9 años,
el mundo es del tamaño del barrio,
y la vida es tan corta como eterna,
no nos alcanza el tiempo para jugar lo suficiente,
pero los días vienen siempre uno tras de otro,
incontables como gotas de lluvia,
cuando se tienen 9 años.

martes, 14 de abril de 2015

Tren de paso




En qué parte del mundo tocó el sol tu rostro esta mañana?
Cuál ciudad te vio amanecer en su regazo?
Qué color es la sabana donde dormiste anoche?
Las respuestas son siempre distintas contigo,
y las mismas conmigo.

Viajas el mundo
como viajo yo del trabajo a la casa.
Has visto la luz de mil ciudades,
mientras leo bajo el foco siempre amarillo de mi habitación.

Todo esto y sin embargo,
espero el momento en que a visitar vengas,
aunque sea por una noche o por un instante,
para saber que amaneces conmigo en mi cama,
bajo el mismo foco amarillo pero apagado.

Sos el viento que entra por mi puerta
sólo para salir por la ventana,
y que aun así me refresca.

Sos el tren sin parada que espero,
sólo para verte venir y decirte adiós.

Te quedas sólo un instante lo sé,
la cosa es que cuando llegas,
todo lo demás se detiene…