me revuelco en la arena mojada,
y me sumerjo en el agua salada.
Es cuando muere la tarde que el mar se viste de gala,
y observo el arrebol con nostalgia no sé de qué.
y observo el arrebol con nostalgia no sé de qué.
Es como si, en otra vida, hubiera sido pescador o marinero.
Me envuelve una tristeza profunda en el pecho
y pienso que es aquí donde quiero descansar,
cuando por fin pare de girar este líquido rojo que me envuelve por dentro,
como si por fin regresara a donde pertenezco
y tu abrazo esperara por mí.
Las conchas juegan siempre en la orilla,
algunas se funden con las rocas donde revientan las olas,
y pienso que algún día seré parte de ellas,
como lo fui de vos.
Quisiera morir aquí, cuando me toque por fin hacerlo.
Desaparecer dentro del mar como Alfonsina,
o como este Sol que agotado y tímido huye de esta mitad del mundo,
iluminando del cielo desde abajo.
A veces voy al mar y me baño en él,
y mis pies juegan con la espuma de la orilla,
y veo el día morir y la noche nacer,
y envidioso observo a las parejas tomadas de la mano.
Sólo a veces voy al mar,
pero siempre que lo hago,
pienso en vos.
Me envuelve una tristeza profunda en el pecho
y pienso que es aquí donde quiero descansar,
cuando por fin pare de girar este líquido rojo que me envuelve por dentro,
como si por fin regresara a donde pertenezco
y tu abrazo esperara por mí.
Las conchas juegan siempre en la orilla,
algunas se funden con las rocas donde revientan las olas,
y pienso que algún día seré parte de ellas,
como lo fui de vos.
Quisiera morir aquí, cuando me toque por fin hacerlo.
Desaparecer dentro del mar como Alfonsina,
o como este Sol que agotado y tímido huye de esta mitad del mundo,
iluminando del cielo desde abajo.
A veces voy al mar y me baño en él,
y mis pies juegan con la espuma de la orilla,
y veo el día morir y la noche nacer,
y envidioso observo a las parejas tomadas de la mano.
Sólo a veces voy al mar,
pero siempre que lo hago,
pienso en vos.
