miércoles, 31 de diciembre de 2014

Duermes


Me gusta verte dormir de noche,
tu cuerpo tumbado junto al mío,
tu cabeza suspendida en el aire
y tu respiración fuerte como ventisca en mi cuarto.

Vos no te das cuenta pero,
mientras te entregas a Morfeo,
recorro mil veces con mis manos tu cuerpo,
y beso veinte veces el mismo lugar en tu espalda,
luego beso un centímetro a la derecha
y repito la receta.

Las horas pasan y yo solo te contemplo,
de vez en vez despiertas para darme un beso,
y aunque me encanta el gesto,
sé que aun duermes.

Intento estar tan cerca de vos como me sea posible,
hasta el punto donde respiro lo que exhalas,
hasta el punto en que tu aliento me sofoca
y nuestros sexos chocan.

Duermes,
y hablo con vos sin que sepas,
mientras beso el lugar donde termina tu boca.

En mi cama lo haces y me encanta cuando,
conmigo a tu lado, Duermes.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Contracorriente


Pienso en ti a menudo,
en lo que fuimos y no seremos más,
en como saciábamos nuestras ansias de sexo
en aquella playa escondida,
y tirados en la arena seca
entregábamos nuestros cuerpos en guerra.

Aquella fue la última vez que te vi,
cuando aún latía tu corazón junto al mío,
y cuando latía el tuyo solo.

Tu cuerpo ahora descansa en el fondo de este mar,
que ha sido mi casa después de mi casa,
y ahora este mar es más grande por mis lágrimas
y yo estoy más vacío por tu ausencia.

Sabes... te extraño,
no quería que te fueras,
por eso te tuve atado a aquella piedra.
Perdón, soy un cobarde
o al menos lo fui hasta hoy.

No logro recordarte sin lágrimas en los ojos,
te amé tanto y no lo supe.

A veces voy a nuestra playa para dormir contigo
y me quito la ropa  en nuestro mar,
para bañarnos juntos.

Sabes... te extraño,
y no habrá día que no lo haga.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Carta a mí mismo


Niño de 12 años,
hay tantas cosas que debería decirte,
primero que nada: Perdón,
por haber crecido,
y haberlo hecho de este modo.

No fuiste Médico sino Ingeniero,
un día entenderás por qué.

No fuiste mejor amigo de nadie,
por más que ansiabas serlo.

No fuiste músico,
aunque de eso no tengo la culpa.

Tus más grandes pasiones las derrochas en papel,
y no hay quien las entienda.

Nunca fuiste bueno en el amor,
aunque llegaste a encontrarlo
en el cuerpo menos pensado,
eso te tomará por sorpresa.

Serás orgulloso y puede que hasta engreído,
pero está bien,
eso te ayudará a formar el carácter.

Pensamientos oscuros llegarán a ti
para atormentar tus noches
y no dejarte dormir,
pero no te preocupes,
todos ellos pasarán.

Habrán ciertos incidentes
que marcarán el resto de tu vida,
tendrás que aprender a aceptarlos.

Habrá gente intransigente que no podrás entender,
no me preguntes por eso…
sigo sin entender.

Tendrás que remar contra corriente generalmente,
no dejes de hacerlo,
pero date un descanso de vez en cuando.

Por último, hay dos cosas que
bajo ninguna circunstancia debes dejar de hacer:
Escribir y aprender.

Llegarás al menos a tener mi edad,
y te estaré esperando,
para conversar.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Yo por mi parte



Yo por mi parte no soy el mismo,
te mentiría si lo dijera,
me mentiría si lo pensara.
No soy ni mejor ni peor,
soy sólo otro,
irreconocible,
por fuera y también por dentro,
mariposa salida del capullo,
de tantos capullos…

No me quejo,
es solo que el pasado está siempre tan empapado de nostalgia,
al verte me recuerdo,
y al recordarme,
el llanto incontenible rueda desde mi ojos,
te extraño y me extraño.

Fuimos niños juntos,
se han escapado para siempre
al país de nunca jamás,
y quedamos nosotros,
adultos,
cubiertos de responsabilidades
desde los pies y hasta la cabeza,
mucho más feos.

Es un hecho que crecimos,
es sólo que quizá al hacerlo,
se nos pasó un poco la mano…

martes, 16 de diciembre de 2014

Hola Pasado


Tarde de Diciembre
me oprime el pecho esta situación.
Alguien me ha traído el pasado lejano hoy,
y duele ver tu rostro y saber tu historia
después de estos últimos años,
tampoco es que hayan sido tantos…

Vuelvo la memoria y la mirada a aquellos niños,
los que fuimos y ya nunca más seremos,
con la cabeza llena de sueños,
y la inocencia de la flor que nace.

No logro evitar llorar al saber de ti,
la vida te ha ido llevando,
como diente de león,
sin resistencia ni peso.
Que pasó con aquel sueño?
Dónde decidiste no continuar?

No me tomes a mal,
me alegra mucho verte y abrazarte
después de tanto y tanto,
pero a veces es tan amargo decir:
Hola pasado.