vuelvo
a subirme al carrusel de mis emociones.
Esta
vez, el tiquete alcanza para mas que una vuelta.
Conduzco
por altos y bajos,
pasiones
y decepciones,
recuerdos
y realidad.
No
es el odio el peor de los sentimientos,
es
la decepción,
que
hoy me mastica y me escupe.
No
puedo superarlo,
no
es lo que hiciste,
es
cómo, cuándo y con quién.
Que
fácil tuvo que haber sido
para
ni siquiera dudarlo!
y
para hacerlo a pesar de tener la “esperanza” activa.
Así
que mejor te hecho al olvido,
al
menos a esa parte que sos y que fuimos los dos,
me
despojo de todo lo que gobierna mi tristeza,
tus
recuerdos ahora son solo imágenes estáticas.
Trataré
de superarlo para poder verte con algo de ternura,
esto
es un asunto de la frente hacia adentro,
y aunque
todo parezca demasiado normal,
me
duele,
y
mi orgullo esta destrozado;
algo
cambió ahora que te veo,
y
ahora que te pienso,
la
ternura se desvanece
y
una herida se abre.
