Sueño,
en medio de las horas de la noche,
porque ya no recuerdo lo que es
soñar de día,
excepto cuando divago,
y hecho un vistazo al futuro incierto.
Sueño que vuelo,
que lucho,
que juego.
Sueño que no estás,
que te fuiste,
y sueño que lloro.
Sueño multitud de cosas,
y sé que todas son reales,
en otro tiempo y otro espacio.
Mis sueños son realidades disfrazadas,
son verdades invisibles,
son restos del día,
pedazos de mente atrapados en la
noche.
Sueño que sueño,
por eso a veces no sé,
si estoy realmente despierto.

