martes, 27 de agosto de 2013

Hasta que el Infinito se acabe




*** No pretendo entrar en tu mente, pero tu historia me ha conmovido y estas malditas manos no dejan de escribir ***









Este día se parece tanto a aquel
en que aún estabas,
cuando aún existías,
cuando existíamos juntos.

Te he extrañado cada día desde entonces
y aunque he vuelto a amar
tu recuerdo me perseguirá hasta el fin del tiempo
en donde espero verte de nuevo.

No sé si puedes verme
me conformaría con eso, si así fuera
aunque no te sienta
y no pueda hablar ya contigo
sabría que seguiríamos siendo nosotros.

No necesito partir mi corazón
es demasiado grande!
sigue siendo enteramente tuyo
pero no puedo dejar de amar.

Te recuerdo siempre,
sonrisa en el rostro cada vez
lágrimas en los ojos de vez en vez,
con la dicha de haber sido tuyo
y con las ansias de algún día volver a serlo.

Mi cuerpo está plagado
de cicatrices que dejaron tus caricias,
tus besos aun retumban
en el recuerdo de los días en que tus labios
aterrizaban en los míos,
y cuando el mundo se calla,
aún puedo escuchar tu corazón en mi oído,
como cuando me refugiaba en tu pecho, amplio y fuerte.

Voy a amarte hasta que la luz desaparezca en la oscuridad,
hasta que el infinito se acabe.

En estos días


No resulta tan fácil sonreír en días como estos,
es la maldita nostalgia
que se apodera de mis horas,
mientras la tristeza juega en los salones vacíos de mi mente.

Lo soñable son espejismos
que desaparecen rápidamente
y son crueles los sueños inalcanzables
como las estrellas que parece uno agarrar con la mano,
pero no.

Despierta!
No sos y nunca serás,
disfruta esta tristeza o sufre de ella,
vuelve al día a día
o piérdete para siempre.

No me mires así, no soy déspota,
soy razón y soy conciencia
soy luz de día y oscuridad de noche,
soy lluvia que cae y moja
soy fuego que quema y arde
soy todas las cosas que son ciertas,
soy hoy,
así que despierta, que por soñar
te pierdes la vida.

lunes, 5 de agosto de 2013

Vos y Yo

Fuimos olas que juntó la mar
que creó la luna,
que sufrió la costa,
sacudimos el mundo,
luego chocamos,
desaparecimos.

Fuimos hijos del Sol
ardimos en pasión,
convertimos en cenizas el mundo,
luego nos cegamos,
nos convertimos en vapor.

Fuimos tierra y fuimos viento,
hijos de algún Dios,
intensos y locos,
fuertes y furiosos.

Somos restos de lo que destruimos.