sábado, 19 de mayo de 2018

Campos de concentración



Sobreviviste a los campos de concentración,
a un precio eso sí.
Uno no sale vivo de ahí sin antes desensibilizarse
o sin volverse un monstruo más.

Y ahora que estás aquí, son pocos los caminos.
Si no logras perdonarte,
terminarás acabando contigo.

Si puedes perdonarte de todo lo malo,
sentirás de nuevo culpa cada vez que veas mi rostro,
entonces evitarás verme a la cara,
no me llamarás siquiera,
y si nos topamos en la calle cruzarás de acera
aun yo siendo inocente de tu pasado en cautiverio.

Sé bien cuál es el camino que escogiste,
porque no he vuelto a saber de ti.
No te culpo, tienes que sobrevivir,
pagas el precio…

Hay muchas cosas que valen más que el dinero,
esperaba que la amistad fuera uno de ellos
pero ya ves,
fuimos víctimas de aquel maldito campo de concentración.

viernes, 4 de mayo de 2018

Después de ti


En la agonía de estos días que ahora mueren en mi regazo,
tu silueta se dibuja en mi cabeza
como una sombra proyectada en la pared,
bajo una luz tenue.

Y viaja mi mente,
a los días que arrebatamos a la vida,
que fueron nuestros completamente,
cuando amanecían nuestros cuerpos sobre la misma cama,
56 años pasaron así…

Tuvimos que decir adiós hace mucho tiempo ya,
pero tu olor se quedó conmigo hasta hoy,
mis dedos aún recuerdan la sensación de tu pelo entre ellos,
mis manos la curvatura de tu espalda
y mi boca la tuya.

El tiempo siguió siendo después de ti,
pero la vida se quedó estática ahí,
o se fue contigo no sé,
lo cierto es que ya no habla conmigo.

No queda mucho de mí después de ti.
Un cuerpo tan lleno de arrugas como de dolores.
Una mente mirando siempre atrás.
Y unas manos esperando el roce que no llegará jamás.