si acaso el mundo de los tuyos.
Abrir los ojos tiene sentido sólo
porque hay un mañana,
y nunca se sabe lo que el día tiene
preparado.
Pero qué pasa cuando vivir es una
causa perdida?
Y abrir los ojos es sólo un reflejo
del cuerpo,
como parpadear,
porque se conoce bien tu propia fecha
de expiración.
Todos tendremos un fin eso es
seguro,
pero quizá es precisamente la
belleza de lo incierto
lo que vuelve a este viaje interesante.
Qué pasa, digo yo, cuando esa
incertidumbre se vuelve certeza?
Si tenemos el peor de los días
siempre podemos decir:
“Mañana será otro día!”
Pero… y si no?
Y si supieramos que mañana será peor
que hoy? Y así sucesivamente.
Cuál es el sentido de la vida cuando
se está en caída libre sin paracaídas
y a unos cuantos metros del suelo?
Podría el mayor de los optimistas
decir: qué hermoso día!!?
La vida nos toma prestados por un rato
nada mas,
no olvidemos que somos muerte y
polvo,
lágrimas, tierra sobre tierra,
memoria, olvido.
Al final de la vida,
sin importar como uno la haya vivido,
supongo que lo mas importante,
es poder irse en paz.

