martes, 29 de julio de 2014

Por llegar a ti



He atravesado los campos desiertos
llenos de nada,
por llegar hoy a ti.

Desde muy atrás en tu pasado vengo,
despacio con prisa,
surcando montañas de viento
y tormentas de arena.

Con el paso firme del día,
que va transformándose en noche a cada segundo,
como se va dibujando el infinito,
de puntos negros en el cielo.

Hay un pensamiento que vive solitario en mi mente,
llegar a ti.
Acariciarte con mis labios,
llegar a ti.
Guardar tu rostro en mi pecho,
llegar a ti.
Sucumbir al momento exacto,
donde nos convertimos en uno.

Desde el resto del mundo vengo,
por llegar a ti.

lunes, 28 de julio de 2014

Carta a mi Tío Gustavo (Parte I)

Como le va tío?
Hace mucho tiempo que no le escribo pero es que con tanto que hacer por acá en la finca, a veces ni tiempo de acordarme de mí tengo.
Le cuento que acá todo va tan bien como siempre, osea que todo va tan mal como siempre.
La vida se me ha convertido en una rutina sabe tío y no es que no me guste la rutina, al principio estaba bien pero creo que ya me cansé.

Me levanto y me chorreo un café, con una tortilla y un poco de natilla termino de engullir el desayuno de todos los días, de eso no me quejo por que: se acuerda usté tío de lo que me gustan las tortillas y el café!? Y sobre todo en la mañana.

Mientras me tomo el ultimo sorbo de café termino de alistar las cosas para la jornada, me persino y con el saco al hombro me voy pal campo.
Por cierto tío que un día que iba de camino al trabajo me topé con Don Laurencio, siempre se acuerda de usté y me pregunta que cuando viene por acá.

Yo siempre le digo que usté anda trabajandito, como debe ser, pero que un día de estos nos da la sorpresa a todos y se aparece como fantasma.

jueves, 24 de julio de 2014

Tu carta


He leído tu carta hoy,
hoy después de tanto tiempo en medio,
después de haber revisado con ansias
tantas veces mi buzón.

Me recuerdo sentado,
esperando tus caricias en letras,
deseaba tanto acariciar aquellas palabras,
que tus manos habían escrito,
porque aun estando lejos,
ellas te traerían a mí.

Pero sabes,
los días transcurrieron
y el corazón fue olvidando tu nombre
y tus caricias,
caricias que no ansío más.

Y es hoy que leo tu carta,
sin emoción hasta la última letra,
porque hoy son las palabras que llegan a mis oídos
y no a mis ojos,
las que encienden la pasión
y el deseo de un beso.

No pienso responder tu carta tardía,
pero no es el rencor mi motor,
es solo que en algún momento del pasado,
la vida continuó siendo.

miércoles, 23 de julio de 2014

Carta a mi Tío Gustavo (Parte II)

Sabe tío, últimamente como que se me esta mosquiando la cabeza un poco con eso de irme a la cuidad. La semana pasada vino por qui Alberto, se acuerda usté? Aquel condenao con el que me iba a apiar mangos cuando era carajillo?
Pues él se fue para la ciudad hace ya un año y vino a visitar a su esposa, que raro eso verdad tío? A visitar a su esposa!?
Bueno… Me dice que allá la cosa si que esta buena! Que se gana plata más que aquí y por menos trabajo. Claro que yo tonto no soy por que eso suena muy fácil. A mi no me importa trabajar más, mientras gane más.

Pues resulta que también dice que si yo me quiero ir, pues el me da un lugar donde quedarme y así los dos cubrimos gastos por la mitad. El trabajo sobra, me dice, y a mi como que se me hace agua la boca y como que me pican las manos también.

Ayer volvió a venir a decirme que ya había llamado a un amigo suyo en la ciudad y que tenia trabajo para mi si quería ir y pues tío… yo le dije que si.

martes, 22 de julio de 2014

Delirio


No te voy a preguntar “por qué?”
tantos lo han hecho,
mucho no han conseguido.
Dame una razón,
sólo una razón,
para no ser ya más presa de este delirio.

Las cosas que no hice ayer,
las cosas que siempre quise para mañana,
las clases a las que no asistí,
los besos que nunca di,
las caricias que me guardé,
las reuniones a las que no fui,
las noches de tragos en las que no estuve,
el libro que no leí,
las noches en que no te hice el amor,
las mañanas en que no te besé,
la vida que me perdí.

Y hoy vienes a mí,
esperando que lo acepte,
¡sabes que no tengo remedio!
¡sabes que no puedo despreciarte!
Así que da la vuelta al reloj de arena,
y echa a andar de nuevo los días.

lunes, 21 de julio de 2014

Carta a mi Tío Gustavo (Final)

Asi que le escribo tío para decirle que me voy pa la ciudad, a trabajar, a ver si acaso logro hacer algo de plata y construirme un ranchito por aquí, por que eso de dormir en la galera ya me tiene cansado. Además, desde hace nueve años que no se lo que es estrenar ni una camisa.
No se si voy a tener tiempo de escribirle por un tiempo tío, pero mándeme sus bendiciones desde allá que de mucho me van a servir.

Mañana me voy pa la ciudad en bus de las 5 de la mañana con Alberto, ahí llevo algo de plata que Doña Chola me prestó para el viaje. Eso y las ganas de trabajar que tengo son lo único que llevo. Como si se necesitara más que eso verda tío?


Adiós tío, se despide su sobrino, siempre agradecido que lo quiere mucho.

viernes, 18 de julio de 2014

Prende la Luz



Si estás solo y triste esta noche,
y el frío recorre los rincones de tu habitación,
prende la luz,
y como Peter Pan llegaré a tu ventana.
Volaremos juntos tomados de la mano,
sobre las ciudades iluminadas
por los postes en las calles.

Si estás rendido al borde del oscuro abismo,
queriendo rodar y dejarte ir,
prende la luz,
y yo no te dejaré caer.
Caminaremos juntos tomados de la mano,
a donde el sol toque nuestras narices.

Si estás ahí,
si acaso estas ahí,
en el rincón más escondido del mundo,
prende la luz,
Yo llegaré a ti,
y seremos dos para siempre,
seremos vos y yo.

miércoles, 9 de julio de 2014

Palabras no dichas


Ahí mismo,
en el lugar donde por primera vez nos vimos,
ahí me citaste.
Para que de una vez por todas dijéramos adiós,
sin besos ni abrazos de despedida.

Cuando diste la vuelta
y pude ver tu pelo cayendo en tu espalda,
fue hasta ese momento que te sentí partir,
y un jalón en el pecho.

Las palabras mudas resbalaban de mi boca,
tuve que haberlo dicho entonces,
decirte que no te fueras,
que el aire es espeso y húmedo si no estás en él,
tuve que haberte tomado del brazo
para traerte de vuelta a mí,
debí haberte besado,
debí haberte dicho tantas cosas,
tuve que haberte dicho las palabras que no te dije.

Esas palabras inexistentes
que ahora me guardan rencor,
y aun hoy,
después de tanto tiempo duelen,
duelen,
duelen las palabras que nunca te dije.

martes, 1 de julio de 2014

Día 137


Despierto, abro los ojos, día 137.
Siento de pronto una vibración que me estremece de punta a punta.
Que es esta extraña sensación en mi pecho?
No puedo levantarme y pienso entonces que por fin voy a morir, pero no.
Tomando dominio de mi cuerpo un repentino resplandor me deslumbra.

Que diferencia hoy de los días anteriores?
No estoy seguro, no lo sé;
pero hay en este aire caliente y denso una energía diferente.
No sé si voy saliendo de un sueño o cayendo en él,
pero tengo que insistir en esto: hoy es diferente.

Hasta ahora, la vida en esta isla ha sido tan desesperadamente infinita,
tan abrumadoramente triste,
tan humanamente cruda
y tan odiosamente cruel.

Mi mente viene y va,
igual que el sonido de estas olas que castigan la costa,
es como estar constantemente loco y cuerdo a la vez,
como aquel prisionero condenado a morir en su celda.

Pero hoy no,
hoy mis pulmones expandidos respiran más hondo
y vuelve a rondar en mi cabeza aquella palabra
que había pasado a ser solo eso, una palabra,
que no da de comer y que no sirve de nada: “Esperanza”.

Entonces de la nada, tu recuerdo aparece en mi mente,
me tumbo ante esta arena blanca y ardiente,
los pálpitos en mi pecho son ahora más fuertes y acelerados,
como cuando por primera vez
mis labios estuvieron a medio centímetro de tocar los tuyos.

Así como tu imagen,
una lágrima aparece y acaricia mi mejilla,
pero no estoy triste,
desde el fin del mundo te estoy besando, justo ahora.

Casi puedo escuchar tu voz en el viento,
y tus dedos por sobre las llagas de mi rostro,
extendiendo mis manos,
las puntas de mis dedos vuelan incesantes al encuentro de tu espalda,
por un instante, no existe lugar en el mundo más que esta isla,
y ahora sé que estas aquí, aquí conmigo.