martes, 13 de septiembre de 2016

Causa perdida



Levantarse por la mañana con la idea de hacer un mundo mejor,
si acaso el mundo de los tuyos.
Abrir los ojos tiene sentido sólo porque hay un mañana,
y nunca se sabe lo que el día tiene preparado.

Pero qué pasa cuando vivir es una causa perdida?
Y abrir los ojos es sólo un reflejo del cuerpo,
como parpadear,
porque se conoce bien tu propia fecha de expiración.

Todos tendremos un fin eso es seguro,
pero quizá es precisamente la belleza de lo incierto
lo que vuelve a este viaje interesante.
Qué pasa, digo yo, cuando esa incertidumbre se vuelve certeza?

Si tenemos el peor de los días siempre podemos decir:
“Mañana será otro día!”
Pero… y si no?
Y si supieramos que mañana será peor que hoy? Y así sucesivamente.
Cuál es el sentido de la vida cuando se está en caída libre sin paracaídas
y a unos cuantos metros del suelo?
Podría el mayor de los optimistas decir: qué hermoso día!!?

La vida nos toma prestados por un rato nada mas,
no olvidemos que somos muerte y polvo,
lágrimas, tierra sobre tierra, memoria, olvido.

Al final de la vida,
sin importar como uno la haya vivido,
supongo que lo mas importante,
es poder irse en paz.