Más ahora que nunca es difícil encontrar palabras
para describir la fragilidad que nos envuelve día a día,
venimos de la nada y destinados estamos a convertirnos en ello,
y justo en medio de todo eso: la Vida.
Desde el momento justo en que nacemos vamos encontrando rostros en el camino,muchos son rostros que pasan veloces, casi imperceptibles,
pero algunos son rostros que se quedan, esos son generalmente los que perduran después de haber desaparecido, como el de Mike,
ese sin duda se quedará en mi memoria por mucho tiempo.
No deja de causarme un profundo impacto
el haberlo conocido y saber que ya no está.
Que llevan las personas en su esencia que tiene la capacidad de permanecer?
en el recuerdo quedan clavadas sonrisas y bromas, gestos, palabras
que un día pronunciaron los desaparecidos.
Mike ha desaparecido, pero se queda su presencia entre los vivos y más aún, entre los que le amaron, y entre los que lo respetamos y llegamos a compartir alguno que otro momento, un chiste, una comida, una cerveza, un abrazo.
Uno puede decir mucho de un hombre por su legado,
eso que deja atrás después de haber emprendido el viaje desconocido.
eso que deja atrás después de haber emprendido el viaje desconocido.
Detrás de Mick queda su familia y sus amigos,
y aquellos que poco lo conocimos y mucho lo apreciamos.
Estoy seguro que aunque Mick sabía que se iría para siempre,
sabía también que aún debajo de la tierra no moriría,
que su Ser permanecería después que la tierra cubriera sus ojos,
por mucho mas tiempo,
Sabía que su rostro se dibujaría en las mentes que miran al pasado,
en cada navidad, en cada cumpleaños, en cada aniversario, Mick estará presente.
Mientras que su cuerpo se irá encogiendo,
su recuerdo se irá hinchando,
para llenar los rincones de la memoria.
Su cuerpo quedará, en aquella caja, inmóvil para siempre,
al igual que su recuerdo en nuestras mentes.
Siempre voy a recordar a aquel hombre serio de gesto amable.
A Mick: gracias y un descanso eterno.

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