Hoy quisiera volver a aquel tiempo en el que fui niño y
fui feliz,
volver a casa cubierto de barro justo a la hora del café,
volver a rondar las calles oscuras de luces amarillas,
volver a las mejengas en la plaza que ahora es un caserío,
volver con los amigos a subirnos a un árbol para apear
jocotes.
Hoy quisiera volver a aquel final de alameda sentado con los
de la barra
hasta que mi Mama me llame a la hora de comer.
Hoy quisiera volver a ver el mundo con aquellos ojos
inocentes,
quisiera hoy encontrar amigos tan fácilmente como
entonces.
El mundo actual y su ritmo frenético
se empeñan en asesinar a aquel niño que
una vez fui.
Los que una vez fueron niños felices
se han convertido hoy
en adultos llenos de odio
y de nada sirve ahora acusarlos con su Mama.
El odio parece ser la respuesta del mundo
y su consciencia esta tan podrida,
que me hace añorar a cada instante aquellos días de mi
niñez.
donde era todo simple, y lo complicado no nos interesaba,
ahora nos complicamos hasta con las cosas más simples.
Como en una calle muy transitada,
trato de aferrarme de la mano de mi niñez,
temo tanto soltar su mano entre tanto tumulto,
tanto ruido y tanto odio,
que de vez en cuando hago un alto
y vuelvo la vista atrás
para asegurarme que aún esta conmigo.
En el camino incierto que a veces resulta la vida,
me topo de frente con esos otros
que aun no han perdido su niñez,
es en ellos en quien me refugio y los que procuro a mi
lado,
es por ellos que el mismo viaje vale la pena.
Hoy quisiera volver a aquel tiempo en el que fui niño y
fui feliz,
Hoy quiero volver a mi ansiada niñez.

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