Y
que pasó con aquellos besos,
que
salían de mi boca
para derramarlos en tu cuerpo?
Que pasó con aquellas caricias,
que disparaban mis manos,
apuntando hacia tu espalda?
Que pasó con aquellas palabras,
que pronunciaba mi boca
y te hacían sonrojar?
No se han ido,
No han desaparecido,
No las he olvidado,
Pero ahora no sos vos quien les da vida.
Ahora como en un manantial,
caen sobre otro cuerpo,
otra boca ahora atrapa los besos
que se escapan de mis labios.
No te he olvidado,
aunque quisiera no podría,
pero debo ser honesto y confesar que trato.
No quiero olvidarme de vos,
sino de tus besos y tus caricias,
porque de nada me sirve extrañarlas si no las
tengo.
Vos sabés bien de que hablo,
porque sé que vivimos lo mismo,
pero esta boca y estas manos
ahora buscan otro cuerpo.
Debo acostumbrarme a verte como un recuerdo,
el mejor y más intenso,
debo acostumbrarme a saber que fuimos y no
seremos,
debo acostumbrarme a verte y no besarte,
a abrazarte y no acariciarte,
a saber que fuimos y no seremos.
Debo acostumbrarme a no encontrarte en el lado
izquierdo de mi cama,
a no ver tu cuerpo tumbado en el sillón,
o de pies descalzos en la cocina,
a no escuchar tu risa escandalosa,
a saber que fuimos y no seremos.
Te quiero y siempre lo voy a hacer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario