No sabía que estaba embarazado,
ni siquiera sabía que podía estarlo,
pero llevo tiempo emperándote dentro de mí.
Espero tanto el momento
en que por fin pueda ver tu rostro,
espero recordarlo por siempre,
antes que despierte de este extraño
sueño.
No fue difícil ni doloroso dejarte
salir,
solamente me ha llevado tiempo
hacerlo.
Tienes el cabello negro de la noche
Y los ojos cerrados,
como quien no quiere ver el mundo.
Por un momento el mundo afuera
continua
y el mío se detiene,
te estoy memorizando,
no sé si volveré a verte,
y por alguna extraña razón
sé que estoy a punto de despertar.
No sé si eres Tú mi hijo y las ganas
de que seas
o eres tu yo mismo y mis miedos
encerrados,
sea como sea, ya es de mañana y estoy
despierto
y aunque parezca absurdo,
me llevo las manos al estómago,
solo por corroborar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario