jueves, 10 de septiembre de 2015

A paso lento



La muerte es cruel cuando viene al inevitable encuentro a paso lento,
cuando se lleva de a poco sus fuerzas junto con pedazos de su mente,
y puedes sentir como a cuenta gotas la vida abandona su cuerpo,
entre tanto más se acerca, aprecio la silueta de una sonrisa mortal en su pálido rostro.

Una amiga me decía que al menos tengo la posibilidad de despedirme,
pero eso sería un poco egoísta de mi parte,
a cambio de mi paz mental tengo que verlo así.
Contemplar como su cuerpo y su mente se van encogiendo.
Contemplar a este nuevo ser, delicado y vulnerable que una vez fue mi padre.
Aquel al que acudía yo y alzaba la miraba buscando aprobación,
aun yo sabiendo lo cabrón que era…
hay cosas que no cambian.

No digo yo que hubiera preferido perderlo en aquella sala de hospital,
si me dieran a elegir no elegiría ninguna,
pero si de verdad me viera forzado a elegir,
seguiría sin elegir una,
creo que eso lo explica todo.

Quizá muchos hubieran dado lo que sea
por tener la posibilidad de haber dicho Adiós,
y quizá para otros el Adiós ha sido ya un camino un tanto largo.
Si me preguntaran a mí no sabría qué decir,
yo no sé nada de nada,
pero aunque no sepa nada, siento,
y siento que la muerte es cruel cuando viene a paso lento.

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