Cuando te pregunté dijiste que “Sí”
Y ahora no sé qué hacer…
Había presupuestado un “No”.
La sensación es nueva en mi estómago.
No sé qué llevar puesto.
No sé cómo actuar,
ni mucho menos qué decir.
Soy un idiota con suerte!
Un idiota sobre todo…
Te cité afuera del cine
justo antes de la función,
para que no tuvieras tiempo de notar mis
nervios.
Le das un abrazo o un beso en la mejilla?
me preguntaba,
mientras me aseguraba que la transpiración
no fuera más fuerte que el olor de mi
loción,
y secaba mis manos sudorosas en el
pantalón.
Te vi venir a lo lejos,
aunque me hice el que no te vi, (quién no
lo ha hecho?)
para fingir sorpresa,
y además para que fueras vos la que tocara
mi hombro.
Traías puesto un vestido corto de flores,
el pelo aún húmedo
y el bolso colgado de tu hombro izquierdo.
No pude creerle a mis ojos,
estabas perfecta,
en todas las posibles formas que se pueda
ser perfecta.
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