y me cuesta trabajo dejar de
percibir
lo mucho que extraño tu cuerpo
redondo junto al mío,
o los besos grandes de tu boca
pequeña.
La sensación de mis manos dibujando
círculos en tu espalda,
o el aire caliente cuando entierro
mi rostro en tu pecho.
La forma en que tus piernas buscan
refugio en la mías,
huyendo del viento frio que
libremente se cuela
por la ventana siempre abierta de mi
habitación.
El sonido fuerte de tu respiración
cuando estás a punto de empezar a roncar,
o las veces en que, sin lograrlo,
intento abrazarte enteramente.
Las innumerables veces que intento
que me hagas caso,
y el mismo número de veces que no lo
haces.
Tu manía de dejar los zapatos fuera
de casa,
aún yo sin haberte pedido que lo
hicieras.
Es raro notar todas esas pequeñas
cosas que extraño de vos cuando no estás,
pero te extraño más a vos que a
todas ellas.
Esta semana he sido un desastre sin
vos,
tendrías que verme,
y vos nada que apareces...
A ritmo al que voy,
me conformo con llegar vivo al fin
de semana.

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