Teníamos hoy para nosotros.
Teníamos el sol reluciente y la brisa fresca.
Teníamos el tiempo que por primera vez nos sonreía.
Teníamos los besos nuevos, listos para estrenarlos.
Teníamos los brazos listos para abrazarnos y las manos listas para tocarnos.
Teníamos las ansias llenas de ganas y la esperanza a tanque lleno.
Teníamos todo lo que pueden necesitar dos amantes separados por la distancia.
Lo que no tuvimos hoy, fue suerte,
después de todo, nadie podía adivinar que aquel auto no respetaría la señal,
nadie podía adivinar que tu respiración quedaría inerte justo ahí,
que no llegarías a mí como lo habías prometido,
que mi cuerpo no se calentaría con el tuyo nunca más.
Nadie más en el mundo sabía que habíamos esperado meses para hoy,
no sabían que hoy era nuestro día,
que acortábamos distancia a cada minuto,
y que una vida entera nos esperaba a partir de mañana.
No sé si se pueda estar más triste de lo que estoy justo ahora,
ahora que tu aliento no empaña ningún vidrio
y que tu músculo no palpita,
ahora que estoy sólo y que no encuentro consuelo.
Teníamos hoy para nosotros,
pero nos jugó una broma cruel el destino,
siendo el único que podía detenernos,
y alejó para siempre mi nombre de tu boca.
Teníamos hoy para nosotros,
ahora tengo por siempre para mí sólo…
Teníamos el sol reluciente y la brisa fresca.
Teníamos el tiempo que por primera vez nos sonreía.
Teníamos los besos nuevos, listos para estrenarlos.
Teníamos los brazos listos para abrazarnos y las manos listas para tocarnos.
Teníamos las ansias llenas de ganas y la esperanza a tanque lleno.
Teníamos todo lo que pueden necesitar dos amantes separados por la distancia.
Lo que no tuvimos hoy, fue suerte,
después de todo, nadie podía adivinar que aquel auto no respetaría la señal,
nadie podía adivinar que tu respiración quedaría inerte justo ahí,
que no llegarías a mí como lo habías prometido,
que mi cuerpo no se calentaría con el tuyo nunca más.
Nadie más en el mundo sabía que habíamos esperado meses para hoy,
no sabían que hoy era nuestro día,
que acortábamos distancia a cada minuto,
y que una vida entera nos esperaba a partir de mañana.
No sé si se pueda estar más triste de lo que estoy justo ahora,
ahora que tu aliento no empaña ningún vidrio
y que tu músculo no palpita,
ahora que estoy sólo y que no encuentro consuelo.
Teníamos hoy para nosotros,
pero nos jugó una broma cruel el destino,
siendo el único que podía detenernos,
y alejó para siempre mi nombre de tu boca.
Teníamos hoy para nosotros,
ahora tengo por siempre para mí sólo…
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