jueves, 11 de julio de 2013

Días idénticos


La vida ha parido días idénticos últimamente.
Pasan los días como pasan las vías de un tren,
no sé mas distinguir entre ayer y hoy.
Acaso de esto se trata todo?
De monedas de cien y filas de autobús?
De paraguas cerrados y pies cansados?
De tumultos de gente y aire caliente?

Hace un tiempo los días eran idénticos también,
pero estabas vos,
entonces no importaban tanto esos días.

Las horas se hacen eternas en el trabajo
y cortas en casa,
acabo de apoyar mi cabeza en la almohada
y ahí está de nuevo ese ruido repetitivo
ordenando levantarse,
de vuelta a la rutina.
Repaso de nuevo los rostros
de los conocidos desconocidos,
los compañeros de la rutina.
Me aburro.

Los días son los mismos
y yo sigo pensado en vos,
cada vez más difuso en el pecho,
aun intacto en mi cabeza.

Cuando el sol nos caliente de nuevo en el mismo lugar,
tendré miedo de verte
y no sentir un salto en el pecho,
ni las manos sudorosas.
Sabría entonces que estos días idénticos no han muerto en vano,
sabría que sigilosamente se han llevado mi amor.

Estos días son idénticos
temo tanto de ellos!

No hay comentarios:

Publicar un comentario