La verdad es que lo estuve pensando
toda la tarde,
ésta y todas las anteriores desde
que te conocí,
imaginé incontables maneras de
llegar a ti,
pero cuando mi meta lograba, tu
imagen se desvanecía.
Y ahora que estoy a punto de besarte,
el mar se vuelve al revés,
y siento el cielo bajo mis pies,
el universo es el lugar donde el
espacio no existe,
y el tiempo no sabe qué hora es.
Y sin embargo, mis labios guardan
compostura,
y se aproximan despacio a los tuyos sin
perder su marcha,
casi puedo escuchar al aire en el
aire,
y desde aquí puedo respirar tu
aliento,
que tantas veces antes se mezcló con
el mío.
Ya mi cuerpo no lo soporta,
hay un cosmos en explosión dentro de
mí,
y en la cima de esta montaña de
emoción,
por fin mis labios se juntan con los
tuyos.

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