Así ha sido casi siempre y no me
quejo,
en la mayoría de círculos no se
entiende mi intensión,
pero no dejo que la falta de
compresión marchite esta marcha.
Camino, a diario,
aunque el mundo no lo note,
aunque tu no lo entiendas,
porque además poco importa si lo
haces,
yo camino.
Que mis pasos no son pasos dices,
y que si acaso lo son,
son pasos desperdiciados,
pero yo camino,
a veces contigo,
y a veces a pesar de ti.
Sería bueno si algún día
dejas de lado las buenas intenciones
y echas a caminar,
no conmigo si no quieres,
pero a caminar al fin.
Después de todo caminar es una
decisión,
está ahí para ser tomada,
y no te enojes si no te acompaño
a quedarme sentado,
pero mis manos no cesan de querer
escribir
ni mis pies de querer caminar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario