jueves, 23 de octubre de 2014

De lo que es cierto


La expansión del universo,
el temblor de mis manos en tu espalda,
la Tierra girando a 1600 kilómetros por hora,
el hipnotizante aroma de tu cuello en la mañana,
el sol naciendo a las 5:47 de la mañana,
la calidez de tu respiración en mi pecho.

Todas son pruebas de que el mundo existe
y que existimos nosotros con él,
y las infinitas formas que toma la vida para existir
son tantas como las formas que se me ocurren para amarte.
Desde el centro del mundo,
y desde mi pecho desnudo voy amándote.
Con la velocidad vertiginosa con que las ciudades caminan,
late mi corazón junto al tuyo.

Si el mundo se apaga y los mares se calman y se vuelven lagos,
si las cuerdas de mi guitarra no suenan al acariciarlas,
si los arboles caen y las mariposas vuelven a su capullo,
si mis lágrimas vuelan del suelo a mis mejillas,
si todo se acaba y nada es ya cierto,
hasta el último latido quedaré yo…
y este amor que te tengo.

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