viernes, 13 de febrero de 2015

Sigo vivo




Voy recordándote,
mientras las yemas de mis dedos acarician la hierba.
Camino solo,
pero camino hacia ti.
Estoy seguro que algún día,
no sé cuándo,
nuestros cuerpos coincidirán de nuevo en un abrazo,
y caminaremos juntos en la montaña
que tantas veces hicimos nuestra.

Tuve que hacerlo sin ti,
pero sembré nuestro pino junto al lago,
descasaremos en su sombra
cuando tu espíritu y el mío
se tomen de las manos de nuevo y para siempre.

Lo he dicho tantas veces mirando al cielo,
como si pudieras verme,
esperando que sin duda lo hagas:
Te veré otra vez mi amor
y te extraño hasta entonces.

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