miércoles, 14 de junio de 2017

De nuevo Yo



Mis manos sin caricias,
mi boca sin besos,
mi pecho sin rostro,
mis ganas con ganas.


Mis dedos en carne viva es busca de una piel,
se derraman las ganas de un beso,
otro beso.

Tuve que hacer de su cuerpo un oasis donde descansara mi lengua,
y de su sexo una cueva para refugiar el mío.
En la suavidad de su piel pude aterrizar mis labios,
y en la blancura de su cuerpo me hice noche.

Anclado a su cuerpo en un abrazo las horas se hicieron cortas,
e hice mío su aroma,
que inhalé a placer,
a vista y paciencia de la noche.

Aquella cama se hizo refugio,
y sus valles se hicieron mis montañas,
y por un corto tiempo, cuando abundó el silencio,
fui de nuevo yo.

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