Y de pronto así de la nada,
sin que exista
una razón para hacerlo:
te extraño.
Aunque
extrañar sea un verbo estúpido,
de qué me
sirve extrañarte!?
Si con
extrañarte me bastara para tenerte de nuevo,
desde hace
tiempo hubieras regresado.
Así que he
intentado dormir para escapar de mis ganas de ti.
Porque de
nada me sirven las ganas si no tengo a mano tu cuerpo.
De nada me
sirve el pecho si no lo estrecho contra el tuyo.
De nada me
sirven los ojos si no los clavo en ti.
Y qué sentido
tienen mis besos si no sos vos quien los recibe?
Mi lengua es
sólo lengua y no brocha en tus piernas.
Mi sexo es
sólo sexo y no raíz en tu cuerpo.
Bien sé que
no vendrás y que la vida sigue,
la tuya y la
mía,
y aunque es
cierto que no te necesito para vivir,
te necesito sí para darle un mejor sentido.
te necesito sí para darle un mejor sentido.
Es tarde y hace
frío,
y aunque finjas
no escuchar los golpes en tu puerta,
yo sigo afuera.

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