martes, 6 de agosto de 2019

La última prosa para ti


           


Y de pronto así de la nada,
sin que exista una razón para hacerlo:
te extraño.
Aunque extrañar sea un verbo estúpido,
de qué me sirve extrañarte!?
Si con extrañarte me bastara para tenerte de nuevo,
desde hace tiempo hubieras regresado.

Así que he intentado dormir para escapar de mis ganas de ti.
Porque de nada me sirven las ganas si no tengo a mano tu cuerpo.
De nada me sirve el pecho si no lo estrecho contra el tuyo.
De nada me sirven los ojos si no los clavo en ti.
Y qué sentido tienen mis besos si no sos vos quien los recibe?
Mi lengua es sólo lengua y no brocha en tus piernas.
Mi sexo es sólo sexo y no raíz en tu cuerpo.

Bien sé que no vendrás y que la vida sigue,
la tuya y la mía,
y aunque es cierto que no te necesito para vivir,
te necesito sí para darle un mejor sentido.

Es tarde y hace frío,
y aunque finjas no escuchar los golpes en tu puerta,
yo sigo afuera.

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