jueves, 8 de agosto de 2019

Réquiem para tu amor




          


Va el muerto en su caja,
aun espero que se levante de pronto
por negación o porque lo extraño demasiado.
Adelante con el ritual.

Traeré flores y mis poemas que escribí para ti,
los pondré junto a la tumba,
ese lugar en mí donde descansa tu amor.
Todo es un recuerdo ahora,
tus manos, tu boca, todo.

Fue culpa mía que no me quisieras tanto como yo a vos
porque no quise darte lo mejor.
Y aún dentro de esa caja, estaré siempre en vos
en algún esporádico pensamiento,
en el repudio o en el cariño,
no tengo idea,
porque no me diste idea.

Y te he recordado en el novenario
y a los cuarenta días,
y en todos los días antes y después también,
religiosamente.

Las flores que he traído no nacerán más,
el muerto no se levantará de su tumba,
pero quizá nazca otro amor con complejo de Mesías
y esta vez sí sea el que tanto tardó en llegar,
o quizá no,
quizá cuando algo se muere,
se muere para siempre.

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