miércoles, 1 de junio de 2022

Luciana




Y de pronto llegaste vos,
llegaste antes de tiempo eso sí,
por estar tan apresurada por vivir,
por conocer a tus papás,
y a todos los que te esperamos desde que supimos de vos.

Eras más pequeña de lo que debías ser,
y aún así trajiste el amor más grande con vos.
Se nota que no quieres esperar a conocer el mundo,
con tus ojos saltones y tus manos diminutas.

Ahora puedes respirar sola,
pero somos ya muchos los que suspiramos por vos,
y suspira la noche que te arrulla también,
y hace silencio para escucharte llorar tan suave como lo haces.

Eres diminuta y sin embargo,
llevas la esperanza de muchos a cuestas,
quizá te parezca injusto, pero así es,
porque es inevitable para todos imaginarte jugando,
haciendo travesuras, quebrando algún adorno,
comiendo queque de chocolate o haciendo una rabieta escandalosa.

No es culpa nuestra el poner tantos sueños sobre tus hombros,
y por supuesto que no es culpa tuya tampoco,
pero debes entendernos,
sos la primera,
como tu papá lo fue alguna vez también.

A él lo cargué como a vos,
y lloré de tristeza cuando se fue lejos,
y también lloré de la emoción cuando regresó,
y ahora el ciclo empieza de nuevo con vos.

Nos harás reír tanto y nos harás llorar también quizá,
el hecho es que estás aquí,
y por estar vos aquí,
es que resulta irremediable enamorarse de vos,
como yo ya lo hice.

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