lunes, 20 de junio de 2022

Noche


          
 

No ha sido sino la llegada de la noche la excusa perfecta para buscarte,
para encontrarte,
para encontrarnos,
tan libremente como lo hemos hecho.

No he necesitado de mi boca o de mis ojos para convencerte,
para insinuarte las caricias que habitan mi mente,
para posar mis manos en ese lugar tuyo que siento como mío,
o para besarte donde no puedo hacerlo en público y a plena luz del día.

Nos han sobrado las vestiduras porque los animales no usan ropa,
nos ha faltado tiempo y sobrado espacio para poseernos,
para darnos los besos que nos teníamos guardados,
porque las ganas no eran pocas ni fáciles de saciar.

En la complicidad de nuestros cuerpos hemos encontrado refugio,
del mundo y las personas que nos señalan
y que no entienden que no deben existir pudores al momento de amar,
que no entienden que los dientes son para morder y las manos para tocar,
que tus muslos están hechos para mi lengua
y tu boca para la mía.

Es sólo la noche que nos entiende,
y la oscuridad que nos envuelve,
y son mis ansias que responden cuando a lo lejos,
es tu cuerpo quien llama.

No hay comentarios:

Publicar un comentario