Es por eso que se estrecha mi pecho al escuchar tu nombre,
y las ansias hacen un nudo en mi estómago al pensar en ti,
al punto en que hasta me cuesta comer.
Es por eso que mi carne precisa tu carne,
y mis huesos tus huesos.
Mis manos precisan tu espalda,
y mi boca tu boca.
Es por eso que me cuesta dormir en las noches,
repasando nuestras conversaciones,
deseando que hubieras escrito palabras diferentes,
las que realmente sientes.
Es por eso que como un castillo en tiempo de guerra,
has fortificado tu corazón
sin darme permiso de tránsito siquiera.
Es por eso que evitas mi abrazo y mi mirada,
porque sabes que soy capaz de lo que no quieres,
de tocarte y que te derrumbes en mis brazos
y las ansias hacen un nudo en mi estómago al pensar en ti,
al punto en que hasta me cuesta comer.
Es por eso que mi carne precisa tu carne,
y mis huesos tus huesos.
Mis manos precisan tu espalda,
y mi boca tu boca.
Es por eso que me cuesta dormir en las noches,
repasando nuestras conversaciones,
deseando que hubieras escrito palabras diferentes,
las que realmente sientes.
Es por eso que como un castillo en tiempo de guerra,
has fortificado tu corazón
sin darme permiso de tránsito siquiera.
Es por eso que evitas mi abrazo y mi mirada,
porque sabes que soy capaz de lo que no quieres,
de tocarte y que te derrumbes en mis brazos
para volver a ser uno en mi cama tu
y yo.
No puedo hacer nada para apelar a ti,
pero sabes,
a veces hay que amordazar a la cabeza
para escuchar lo que el corazón tiene que decir.
Vamos juntos a darle una vuelta al Sol,
y que el mundo entero lo sepa,
porque vale la pena
y porque después de todo,
al igual que tú,
yo también soy de carne y hueso.
No puedo hacer nada para apelar a ti,
pero sabes,
a veces hay que amordazar a la cabeza
para escuchar lo que el corazón tiene que decir.
Vamos juntos a darle una vuelta al Sol,
y que el mundo entero lo sepa,
porque vale la pena
y porque después de todo,
al igual que tú,
yo también soy de carne y hueso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario