lunes, 15 de julio de 2019

Invierno




*** De un tiempo acá he leído excesivamente a Benedetti, es entonces comprensible que de tanto leer lo que leo,
escriba lo que escribo.***









No es para menos el estado deplorable de mis emociones últimamente,
si la nube que me daba sombra se ha ido.
Y no tengo reparo en admitir que soy árbol de invierno
esperando a que lo riegue tu beso
para volver a florecer lleno de colores
y para volver también a tener un motivo.

Porque si inhalara lo que exhalas,
o si me tocaran tus manos
o si me miraran tus ojos siquiera,
o más aún,
si tan sólo supieras que aún respiro y existo,
tendría el mundo sentido de nuevo.

Porque tus manos son vida
y yo tengo una cita con la muerte.

Y a un beso sólo le llamo beso si es de tu boca,
porque al deseo lo encuentro en cada esquina,
pero es solamente en tu beso que encuentro confianza y cariño.

Y ahora siempre hace frío
porque aunque busco cobijo en las noches,
es sólo en tus brazos que siento calor.

Y en las mañanas ya no abro las cortinas, 
porque de nada sirve la luz
si no la veo reflejada en tus ojos. 

Y ya no quiero tomar más fotos,
y no entiendo bien por qué,
sólo sé que se apagó el deseo de pronto.

Y ahora devoro libros
y páginas llenas de palabras ajenas, 
porque la comida ya no me sabe igual.

Y aún te amo,
pero ya pasará este invierno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario